Así me he sentido este fin de semana.

Imagen de previsualización de YouTube

(banda sonora)

Se denomina naufragio al proceso por el que una embarcación se hunde mientras ésta navega por el mar, un río, lago, laguna o cualquier otra masa de agua.

En este inmenso mar nuestro, alguien decidió enviarme a mí y a otra tonelada de navegantes al limbo.

Y para los no iniciados: el limbo es como el Pacífico. Tranquilo dicen, pero sobre todo muy grande.

Imposible encontrarte.

Te buscas y no estás.

El buque fue construido por los astilleros Blohm & Voss de Hamburgo, tenía 208,5 m de eslora y 23,5 m de manga, desplazaba 25.484 tn impulsado por motores diésel de 9.500 cv. En sus primeras singladuras como buque de recreo, contaba con una tripulación de 420 oficiales y marineros y podía transportar a 1.465 pasajeros de una sola clase con una velocidad de 15,5 nudos.

…Esa noche de enero de 1945, Marinesko disparó tres torpedos contra el Wilhelm Gustloff sin que el buque de guerra que lo escoltaba pudiera evitarlo. El transporte acusó los impactos, escoró rápidamente a estribor recuperando la verticalidad poco después, pero finalmente volvió a escorar hacia babor.

El Gustloff se hundió en menos de 50 minutos.

1.239 personas pudieron ser rescatadas con vida por buques alemanes que se encontraban en las cercanías en misiones de evacuación o escolta. El mar estaba cubierto de cadáveres con salvavidas.

El hundimiento del transatlántico alemán Wilhelm Gustloff es considerada la mayor de las tragedias navales de todos los tiempos. Fue provocado por un submarino de la armada soviética en el contexto de la Operación Aníbal, durante la Segunda Guerra Mundial.

El buque contaba con una tripulación de 173 hombres y transportaba 918 oficiales y marineros, 373 mujeres del Cuerpo Femenino Auxiliar de la Kriegsmarine, 162 heridos y 4.424 refugiados.

La lista oficial informó de un total de 6.050 personas, pero no cabe duda que muchos cientos más, de una manera u otra, lograron subir a bordo escapando del Ejército Rojo.

Las últimas investigaciones dicen que a bordo del Gustloff viajaban 8.956 refugiados, 918 oficiales y marineros de la 2. Unterseeboot-Lehrdivision, 373 mujeres del Cuerpo Femenino Auxiliar de la Kriegsmarine, 173 auxiliares y 162 heridos graves, sumando un total de 10.582 personas.

El Premio Nobel de Literatura alemán Günter Grass ambientó con gran detalle su novela \”A paso de cangrejo\” (2002) en torno al hundimiento de este navío.

\”Porque de otra cosa no sabré, pero de esto… tampoco\”.

Share